Ingredientes:
- 1 brick de nata para montar
- 1 lata de leche condensada (de las de 497 gr)
- 2 limones
Preparación:
Lavar los limones. Rallar la piel de uno de ello y exprimir el zumo de los dos. Reservar.
En un bol profundo (para que no nos salpique) verter el brick de nata y montar con las varillas. Una vez que la nata esté montada y sin parar las varillas, añadir poco a poco la leche condensada.
Una vez incorporada la leche condensada, añadir la ralladura de limón y el zumo de los limones. Si no os gusta que sepa muy fuerte a limón, podéis poner el zumo de uno de ellos e ir añadiendo poco a poco más cantidad hasta que esté a vuestro gusto. ¡Y ya está!
Sugerencia: Solamente recomendar que se elabore el día anterior a tomarlo, puesto que la mousse toma una consistencia mucho más interesante.