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miércoles, 29 de mayo de 2013

Minidonuts de chocolate con más chocolate

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Si le das a dos niños un libro de recetas de minidonuts y le preguntas cuál prefieren merendar esa tarde, la respuesta está cantada: elegirán el que más chocolate tenga.

Este sencillo experimento lo pudimos hacer el otro día en casa y ¡se cumple! Así que aquí tenéis esta receta de minidonuts con la que merendamos en familia y nos pusimos de chocolate hasta las orejas.

El mérito de esta receta no es mío, fue trabajo en equipo: Mis sobrinos eligieron receta, mi hermana ofreció la donutera, yo cogí la batuta (o sea, la cuchara) y mi sobrina fue la mejor pinche del mundo. El resultado fueron estos rosquitos con un intenso sabor a chocolate y textura abizcochada. Para mi gusto al día siguiente estaban más ricos, con la masa más asentada.

Qué raticos más buenos se pueden pasar en familia y qué poco hace falta para disfrutarlos.

Os animo a que trabajéis en equipo.



Ingredientes (para unos 30 minidonuts):

Para los minidonuts:
- 135 gr. de harina de repostería
- 25 gr. de cacao en polvo (yo usé Valor)
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 huevo grande
- 100 gr. de azúcar
- 180 ml.  de leche entera
- 30 ml. de aceite vegetal (yo usé aceite de oliva virgen extra)
- 30 ml. de nata de montar
-1/2 cucharadita de extracto de vainilla

Para el ganache de chocolate:
- 85 gr. de chocolate negro
- 80 ml. de nata de montar
- 25 gr. de azúcar
- 14 gr. de mantequilla


Preparación:

De los minidonuts:
1. Mezclar en una fuente la harina, el cacao, la levadura y la sal.

2. En otra fuente batir los huevos con el azúcar. A continuación añadir la leche, el aceite, la nata y la vainilla, batiendo hasta que quede bien mezclado. Añadir la mezcla de harinas, batiendo hasta que no queden grumos.

3. Encender la minidonutera y seguir las instrucciones del fabricante. Engrasar con un poco de aceite las planchas del aparato y dejar que se caliente cerrado. Cuando esté listo rellenar rápidamente los huecos de los minidonuts hasta un poco menos del borde y cerrar el aparato. Cuando estén cocidos sacarlos con ayuda de una paleta y colocar sobre una rejilla (así evitaremos que se nos humedezcan). Continuar añadiendo tandas de donuts hasta acabar con la masa.

Del ganache:
1. Trocear el chocolate y colocarlo en un bol en el que quede bien recogido para facilitar luego la cobertura de los minidonuts.

2. En una cacerola o en el microondas calentar la nata junto al azúcar y la mantequilla. En cuanto hierva volcar sobre el chocolate y mover con ayuda de una cuchara para facilitar que se derrita el chocolate. Mover bien hasta que quede una crema lisa.

3. Dejar enfriar durante 5 minutos o menos (si el ganache ha salido espesito no esperar). Cubrir los donuts con el chocolate y esperar hasta que estén totalmente fríos. ¡Al ataque!


Consejos:
- Si quieres reducir la cantidad de chocolate para esta merienda puedes optar porque estos donuts tengan el chocolate en la masa o en la cobertura. Si prescindes del chocolate de la masa sustitúyelo por la misma cantidad de harina.

- Los donuts tienen una cara más bonita y otra que no sale tan favorecida. Para que la cobertura quede bien es mejor que pongas el chocolate sobre esta cara más bonita y lisa.

- El chocolate es un buen amigo de la fruta. Si quieres completar esta merienda puedes acompañarla de fruta troceada (fresas, plátano, kiwi...).

- La minidonutera es un electrodoméstico de los "no fundamentales" pero que te puedes permitir a un precio razonable con las ofertas que periódicamente salen en Lidl o Aldi. Por 12 o 15 € puedes conseguirlo.


lunes, 25 de marzo de 2013

Plum cake o pastel de frutas

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Siempre me han gustado este tipo de pasteles y a pesar de no ser muy aficionada  a la fruta confitada en estos dulces me encanta. Tenía una perita confitada que me había sobrado de la decoración del Roscón de Reyes de estas navidades y que no quería que se echara a perder. Pero el verdadero empujón para preparar este dulce me lo dio Lady Violet Grantham (la gruñona a la vez que genial abuela de la serie Downton Abbey), cuando la vi tomando un té acompañado de un bizcocho del estilo.


Ya lo he dicho en alguna ocasión, no me gusta abusar de la mantequilla y cada vez menos, así que para hacer esta receta estuve rebuscando entre mis libros de repostería hasta que encontré este pastel que originalmente estaba pensado para hacerlo con guindas confitadas y que reducía bastante las cantidades de grasa. La receta que he elegido es bastante sencilla y podría haberse enriquecido añadiendo mayor cantidad y variedad de frutas confitadas y frutos secos, e incluso añadiendo un poco de algún licor (ron, brandy o algún jerez).

Si inicialmente este es un pastel seco, conforme pasan los días la masa se va humedeciendo y perfumando con los ingredientes adicionales que le hayamos puesto hasta alcanzar un sabor más fino. El libro del que lo saqué (Das Grosse Buch vom Backen) recomienda dejar algún tiempo antes de la degustación para poder disfrutar de estos sabores y aromas adicionales, pero ¿quién puede resistirse a hincarle el diente? Yo no. Os animo a probarlo.


Ingredientes:

90 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
160 gr. de azúcar
2 huevos ligeramente batidos
1 cucharadita de aroma de vainilla
210 gr. de harina
2 cucharaditas de levadura tipo Royal
80 ml. de leche
ralladura de una naranja
1 pera confitada
1 vasito de uvas pasas
5 dátiles


Preparación:

1. Untar un molde de plum cake con mantequilla y precalentar el horno a 180ºC.
2. Partir la pera en cuadritos pequeños, eliminando el corazón y el tallo. Picar en trocitos los dátiles.
3. Batir la mantequilla y el azúcar con unas varillas hasta conseguir una textura cremosa y aireada. Poco a poco ir añadiendo los huevos batidos integrándolos con la mezcla de mantequilla y azúcar. Es importante que la mantequilla y los huevos estén a la misma temperatura para evitar que la mezcla se corte. Añadir el aroma de vainilla y la ralladura de naranja.
4. Tamizar la harina y la levadura sobre esta crema y añadir también la leche. Mezclar (no batir) con ayuda de una cuchara o de una lengua de cocina lo justo para que quede una mezcla homogénea y sin grumos. 
5. Rebozar ligeramente la pera, pasas y dátiles (o la fruta que hayamos elegido) en harina. Esto ayudará a que al mezclarlas con la masa no se nos vayan al fondo del pastel. 
6. Mezclar con la masa. y volcar en el molde. Dar algunos golpecitos al molde sobre la encimera para que la masa quede bien repartida y no queden huecos vacíos. 
7. Hornear a 180ºC durante unos 35 minutos. Si pasado este tiempo el interior está cocido (pinchar con una brocheta de madera) y la superficie está un poco cruda conectar el gratinador vigilando de que no se nos queme el pastel (ver el desastre que os conté cuando preparé el pudin con frutas).
8. Dejar enfriar 10 minutos fuera del horno antes de desmoldar.


sábado, 14 de enero de 2012

Roscón de Reyes

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Pues por fin llegaron los Reyes Magos con se generosidad habitual. Creo que ahora me hace más ilusión que cuando era pequeña, y es que preparar el roscón le añade emoción e ilusión a este día. Muchas gracias, Majestades, por los regalos tan bonitos y por el tiempo que habéis tenido que dedicar a buscar cada uno de ellos. En agradecimiento y como cada año desde hace ya unos cuantos, además de portarme bien les preparé su correspondiente roscón (bueno, en realidad roscones, porque fueron cuatro) para hacer más llevadero el trabajo tan intenso de esa mágica noche de Reyes.

Mi primera experiencia con el Roscón fue a través de un curso específico para aprender a prepararlo en el que participé junto a mi hermana... y diez niños. En realidad, las intrusas éramos nosotras, porque era un curso de cocina infantil, pero allá que nos presentamos las dos adlutas y deseosas de aprender a prepararlo. La experiencia fue muy bonita, pero sobre todo rica, y nos animó a seguir intentándolo, eso sí, ya solas sin la ayuda del cocinero.

La segunda experiencia fue ¡horrorosa! Podríamos llamarlo en realidad torta de Reyes. Pues ahí que estábamos mi hermana y yo diciendo que aquello de comprar roscones se había acabado y que íbamos a hacer el mejor roscón del mundo. ¡Error! Con esto no quiero ni mucho menos desanimar a nadie, simplemente advertir que la paciencia de los roscones tiene un límite y que si le haces perrerías como se las hicimos nosotras pues al final te sale un churro. Nuestra perrería consistió básicamente en someter al roscón a una excesiva temperatura de levado, o dicho de manera más clara, en lugar de dejarlo levar a temperatura ambiente y darle su tiempo, intentamos acelerar el proceso poniéndolo debajo de las faldillas con el brasero encendido a tope. De vez en cuando levantábamos y veíamos que estaba subiendo mucho, cada vez más hermoso y nosotras más contentas. Pero en cuanto lo sacamos se vino abajo y ya no volvió a levantar cabeza. Así que ese año le dimos un simple bocado a nuestra torta de Reyes, el resto fue a la basura.

Pero no nos pongamos tristes, que acaba de empezar el año, y que el resto de experiencias que he tenido en la preparación de roscones han ido cada vez a mejor. Los dos últimos años he preparado la receta de roscón de la Thermomix, con la ayuda de Su y con algunos trucos aprendidos, y ha gustado más que la que preparaba anteriormente. Así que os cuento cómo la hago yo.

Ingredientes

Para la masa madre o de arranque:
- 70 gr de leche entera
- 10 gr de levadura fresca (yo la usé de Levital)
- 1 cucharadita de azúcar
- 130 gr de harina de fuerza

Para la masa del roscón:
- 450 gr de harina de fuerza
- 60 gr de leche entera (aproximadamente dependiendo de la fuerza de la harina)
- 70 gr de mantequilla
- 2 huevos tamaño M
- 20 gr de levadura fresca
- 1 pizca de sal
- 120 gr de azúcar glas
- cáscara de naranja y limón
- 20 gr de agua de azahar

Para la decoración:
- azúcar
- frutas escarchadas al gusto
- huevo batido
- chucherías...


Preparación

(Con antelación a la preparación del roscón sacar los huevos y la mantequilla del frigorífico para que queden a temperatura ambiente)

Rallar la naranja y el limón (lavados previamente) y mezclarlos con el azúcar glas para que vaya tomando el aroma de los cítricos.

Preparar la masa madre. Para ello poner la leche en un vaso y meter al microondos unos segundos, lo justo para quitarle el frío. Ojo, si nos pasamos de temperatura podremos matar a la pobre levadura. Añadir la levadura a la leche y mover con una cucharilla hasta que se diluya bien. Mezclar en un bol con la harina y el azúcar, amasando un poquito hasta formar una bola. (Aquí podremos comprobar la fuerza de nuestra harina. ¿Cómo ha quedado tu bola? ¿Manejable, blandona o un poco dura y seca? En función de como haya quedado podremos tener una referencia para las cantidades de líquido de después. En mi caso quedó un poco reseca, eso es porque mi harina tiene más fuerza que la de la receta. Con esto no es que quiera presumir de harina, ni mucho menos, sino explicar que mi harina necesita más líquido que otras para conseguir una masa adecuada así que luego habrá que poner algo más de leche que la que viene en la receta original). Meter la bola de masa en un bol lleno de agua tibia que la cubra y esperar a que flote (entre 10 y 20 minutos). Mientras ir preparando el resto de ingredientes.

Ahora pasamos a la auténtica masa del roscón. Volvemos a repetir el proceso de quitar el frío a la leche y diluir en ella la levadura. En el bol donde vayamos a hacer la mezcla ponemos la harina y hacemos un hueco en el centro en el que pondremos la leche con la levadura, los huevos ligeramente batidos, el azúcar aromatizado, la sal y el agua de azahar. Amasar un poco a mano e introducir la masa madre. Amasar nuevamente un buen rato a mano o a máquina (como el detergente). Cuando la masa esté suave añadir la mantequilla y seguir amasando para que quede bien integrada (es mejor no añadir la mantequilla desde el principio para que la masa vaya desarrollándose). Para quien no tenga amasadora puede alternar el amasado normal con la técnica del estrujado de toalla, es decir, ir retorciendo la masa por ambos extremos en sentido contrario como si estrujáramos una toalla empapada. Cuando la masa quede muy fina y antes de que se rompa, juntamos los extremos y estrujamos de nuevo. Repetimos varias veces. De esta manera simularemos el amasado que hace el gancho de las amasadoras y que permite el desarrollo del gluten. Veréis que la masa va quedando suave y blandita.

Pasados unos diez minutos amasando formamos una bola, recogiendo la masa en la parte que toca la encimera, y girándola sobre sí misma en un movimiento de rotación. Metemos la masa en un bol untado de aceite y la tapamos con un trapo para que fermente y aumente su volumen. Dependiendo de la temperatura de la habitación tardará un mínimo de 4 h.

Pasado este tiempo y una vez que la masa haya doblado su volumen, volcamos la masa en la encimera untada de aceite y la volvemos a amasar un poquito para que pierda el aire. Si vamos a hacer más de un roscón, dividir ahora la masa. Volver a bolear la/s masa/s y dejarla/s descansar cinco minutos. Aprovecha este ratito para fregar el bol y eso que te quitas.

Hacer con los dedos un agujero en el centro de la masa e ir agrandándolo a la vez que la giramos. Aunque el aspecto final del roscón es gordito, debemos dejar la masa más delgada de lo deseado para el resultado final para que al levar de nuevo y hornearla coja el volumen definitivo. Colocar la masa sobre papel de hornear y taparla con un paño de cocina. Dejar reposar aproximadamente dos horas.



Precalentar el horno a 200º C. Pintar el roscón con huevo batido y adornar al gusto con rodajitas de frutas escarchadas, azúcar humedecida con un poquito de agua y, si te gusta, con almendra laminada o picada o cualquier otra cosa que se te ocurra.

Poner un poco de agua en un pulverizador y añadirle una cucharada de agua de azahar. Pulverizar el roscón antes de meterlo en el horno (esto aumentará su aroma y ayudará a crear una ligera corteza). Meter en el horno durante 8 minutos a 200ºC pulverizando en este tiempo el roscón una o dos veces más (rápidamente para que el horno no pierda temperatura) y continuar la cocción otros 8 o 10 minutos a 180ºC. En total tardará unos 16-18 minutos en hacerse. Aunque parezca que el roscón no está del todo cocido, con esta temperatura y tiempo es más que suficiente, si lo dejas más se resecará. Saca el roscón del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla.

Una vez frío, se puede abrir por la mitad y rellenarlo del gusto deseado. En mi caso lo rellené de nata montada pero hice también uno especial para mi suegra con un delicioso cabello de ángel que ella misma preparó. Además se le puede meter alguna sorpresa dentro: monedas de chocolate, un haba, alguna figurilla... Los dos últimos años yo he completado la gracia de hacer el roscón preparando también algunos adornos de fimo.

domingo, 12 de junio de 2011

Doo Waps inversos

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¿Alguna vez os han acusado de hacer lo blanco negro y viceversa? A mí sí, unas veces con razón (lo reconozco) pero otras no tanto. Anoche en la cocina me empeñé a conciencia en hacer lo blanco negro y el resultado fueron estos Doo Waps inversos. Es decir, masa de chocolate negro y pepitas de chocolate blanco.

La masa es prácticamente la misma que la de los Doo Waps, pero le he introducido tres pequeñas modificaciones: sustituir 25 gr de harina por chocolate Valor Puro (y fijáos qué negritos quedaron con tan poquito chocolate), cambiar las pepitas de chocolate negro por blanco y sustituir la mitad del azúcar de la receta por la misma cantidad de miel (que ayuda a la conservación y frescura de la bollería).

Tengo que decir que el resultado ha sido aún mejor que el de la pasada semana. No sé si es por la miel, porque la masa madre estuviera más activa, porque la levadura era fresca... pero quedaron supertiernos. Ésta la repito.

Y ¿cómo llamarlos? La verdad es que le he dado algunas vueltas: Pawood (Doo Wap al revés), Doo Waps de chocolate, Doo Waps inversos... De momento se han quedado con este último nombre, pero admito sugerencias. ¿Cómo los llamaríais vosotros?




Ingredientes:

- 375 gr harina de panadería
- 100 gr masa madre
- 260 gr leche entera
- 50 gr mantequilla fundida
- 5 gr levadura
- 25 gr cacao en polvo Valor Puro
- 20 gr azúcar
- 20 gr miel
- 1 cucharadita de sal
- 75 gr pepitas de chocolate blanco


Preparación:

Poner la harina en la cubeta de la amasadora o en la fuente donde se vaya a amasar. Añadir el chocolate en polvo y mezclar bien con una cuchara. Desmenuzar la levadura en la harina con la yema de los dedos. Añadir el resto de ingredientes excepto las pepitas de chocolate y la mantequilla. Amasar y cuando la masa esté bastante homogénea incorporar la mantequilla. Justo antes de finalizar el amasado añadir las pepitas de chocolate y mezclar con cuidado. Bolear sobre el mármol y dejar reposar tapada con un paño durante 75-90 minutos en una fuente untada de aceite.

Volcar la masa sobre el mármol y dividir en porciones (mejor ayudarse de una báscula de cocina digital para que las porciones sean similares). En esta ocasión las hice un poco más pequeñas, así que salieron 15. Bolear cada una de ellas y dejar reposar unos 45 minutos sobre la bandeja de horno cubierta con papel de hornear, taparlas con un paño.

Precalentar el horno a 210 ºC. Bajar la temperatura a 180-190 ºC y hornear durante 15-20 minutos. Dejar enfriar sobre una rejilla. Una vez frías se pueden congelar las que no se vayan a consumir en los dos siguientes días, descongelan perfectamente.

domingo, 5 de junio de 2011

Doo Waps

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Pues ya estoy aquí de nuevo y bastante satisfecha con el resultado de los Doo Waps caseros que preparé para desayunar este fin de semana. Y es que si hay algo en la cocina que de auténticas satisfacciones, eso son las masas (claro, siempre que el resultado final sea bueno). Tengo que reconocer que me he buscado una buena aliada para la cocina, y es que me he dado el capricho de comprarme una Kitchen Aid. La podéis ver al fondo en la siguiente foto, es un maquinón.

Esta receta la tenía en ganas desde que la vi en Ma petit boulangerie. Y es que convertir en casero un producto industrial, con sus correspondientes grasas y conservantes artificiales, está genial. En cambio en estos Doo Waps... ¿grasa?: un poco de mantequilla, ¿conservantes?: el efecto de la masa madre (que no es otra cosa que harina y agua), ¿aromas?: los propios de la harina, leche, mantequilla...

Tengo que reconocer que el sábado, cuando fui a hacer la compra al supermercado, no me pude resistir a apretar con las manos (y con mucho disimulo) unos auténticos Doo Waps envasados para comparar la ternura de unos y otros, y creo que los caseros no tienen nada que envidiar a los envasados. Además congelan muy bien, por lo que no es necesario comérselos en una sentada. Os animo a probarlos.



Ingredientes:

- 260 gr leche
- 50 gr mantequilla fundida
- 1 cucharadita de sal
- 40 gr azúcar
- 400 gr harina de fuerza
- 100 gr masa madre
- 5 gr levadura fresca (yo la sustituí por 2 gr de levadura liofilizada)
- 75 gr gotas de chocolate


Preparación:

Poner la harina en una fuente o el bol de la amasadora. Desmenuzar la levadura frotándola con la harina entre las yemas de los dedos, y mezclar bien. Añadir el resto de los ingredientes, excepto las gotas de chocolate, y amasar hasta que los ingredientes queden bien integrados y la masa quede suave y elástica. Una de las ventajas de usar masa madre es que no requiere que los amasados sean tan profesionales. En este punto incorporar las gotas de chocolate con cuidado de no rasgar la masa. Dar forma de bola, pulverizar con agua y dejar reposar en una fuente tapada durante aproximadamente una hora y media, hasta que doble su volumen.

Doblar y partir la masa en 12 porciones (yo incluso haría 15 para que queden algo más chicas). Bolear cada una de las porciones y colocar sobre la bandeja del horno en la que previamente habremos puesto un papel de hornear. Dejar reposar durante 45 minutos.

Precalentar el horno a 210ºC. Una vez caliente reducir la temperatura a 190ºC y hornear los Doo Waps durante 15 a 20 minutos. Dejar enfriar sobre una rejilla.



domingo, 21 de marzo de 2010

Chinois con crema

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Este fin de semana estreno blog y claro, tenía que buscar algún contenido para inaugurarlo. Así que he buscado entre las recetas que tenía en lista de espera para preparar y he preparado mi primer "Chinois con crema pastelera". Aunque hay que ir perfeccionándolo, para ser el primero no ha estado mal.

La receta la encontré hace algún tiempo en Mundorecetas y la tenía en ganas... El sábado por fin, entre limpieza y estudios la preparé.

Ingredientes:
- 375 gr de harina de fuerza
- 15 gr levadura fresca o un sobre de levadura de panadería seca
- 50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 50 gr de azúcar
- 1 huevo
- 100 gr de yogur natural
- 50 ml de leche
- azúcar vainillada
- 1 cucharada de miel
- 1/2 litro de crema pastelera
- 1 huevo para pintar
- mermelada de albaricoque

Preparación:
Mezclar la harina con la levadura seca, añadir la mantequilla, el huevo, el yogur, el azúcar y la leche (templada) en la que se habrá diluido la miel y el azúcar vainillada (también la levadura en el caso de que se utilizara la fresca). Amasar hasta que nos quede una masa suave, blanda y elástica. Dejar reposar en un bol tapada con un paño hasta que doble su volumen.
Volver a amasar y estirar la masa formando un rectángulo del tamaño de una bandeja de horno (más o menos). Untar con la crema pastelera espesa y enrollar como si se tratara de un brazo de gitano. Cortar rodajas de unos 3 cm de ancho y colocar en una fuente redonda formando una flor. Dejar reposar hasta que aumente de tamaño, pintar con huevo y hornear en la bandeja inferior del horno unos 30 minutos a 190ºC (yo lo hice con calor inferior más aire).
Para darle brillo, diluir dos cucharadas de mermelada de albaricoque con dos cucharadas de agua, calentar en el microondas y pintar el Chinois.




He de reconocer que me ha salido un poco duro, quizás me pasé con la harina o ésta era demasiado fuerte, pero nada que una buena sopa en la leche no pueda arreglar... Seguiré experimentando.

¡Queda inaugurado este blog!