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jueves, 19 de septiembre de 2013

Baklava y VII Convención de la tapa

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Cuando estaba en el Instituto tuve una profesora de historia que sabía mucho, que disfrutaba enseñando pero que nos traía a todos de cabeza. Cuando llegaban los exámenes nos ponía un título como pregunta de examen y a partir de ahí tenías que rebuscar en tu sesera e intentar relacionar todos tus conocimientos (los que vinieran al caso, claro) con lo que te preguntaba. Por ejemplo, en una una ocasión la pregunta de examen era: "Roseta". Pues nada que si la piedra Rosetta, que si el maiz en los cultivos de las distintas civilizaciones (en Jaén una roseta es un palomita de maiz), que si el rosetón del gótico... Escribíamos como locos y le temíamos más que a una vara verde porque era todo creatividad en los exámenes.

Bueno pues en algo así se están convirtiendo nuestros encuentros taperos. Ya hemos celebrado el séptimo y seguimos con la reciente costumbre de poner temática a las tapas. Creo que cada vez se nos va más la cabeza, ¿o son ideas mías? A ver qué opináis, la  temática de esta ocasión fue "Los viajes de Marco Polo".


La comida en esta ocasión se convirtió en un desfile de platos de la gastronomía oriental, que por supuesto estaban buenísimos todos. Os cuento:

- Para empezar tomamos un rico humus que nos preparó R. y que acompañamos no con pan de pita, sino con un delicioso pan  casero de masa madre que hizo él. Qué punto que ha conseguido darle R.  a sus panes.

- A continuación C. nos deleitó con unos rollitos primavera acompañados de salsa agridulce casera. Hacíamos palmas con las orejas.

- Siguió ofreciéndonos sus manjares como buen anfitrión F., que nos preparó unas ricas berenjenas del imán.

- El anfitrión dio paso a su tocayo, quien nos traía de la misma India un plato de pollo tikka masala acompañado de una minimontañita de arroz. Muy cuco, y muy bueno.

- Para profundizar aún más en la cocina india, A. nos trajo el plato que compite con el tikka masala como representante de la cocina india: pollo tandoori. Realmente distinto al otro, picantito, pero los dos muy ricos.

- Y cuenta la leyenda (por lo menos la que cuenta mi marido) que Marco Polo realmente no estuvo por oriente sino un poco más hacia occidente, vamos, en el mismo Córdoba, y probó sus flamenquines y los preparó a su estilo: estos eran unos miniflamenquines de jamón york y queso azul (el queso lo traería de Francia, digo yo) muy ricos. (Próximamente tendréis esta receta).

- Pues después de tanto saladito pasamos a los postres, que en esta ocasión preparamos mi hermana y yo. Decidimos coordinarnos un poco y preparar algo que pudiéramos servir juntas. Ella optó por un helado llamado kulfi de mango (podéis verlo y enteraros de cómo se hace en su blog), que acompañamos con un baklava.

El baklava es un postre típico de la zona de Turquía, Grecia, Jordania... cuya composición principal es masa filo, frutos secos (nueces, pistachos y/o almendras) y miel. Como veréis es bajo en calorías (jeje), pero en su defensa diré que como se toma en pequeñas proporciones seguro que no engorda tanto. Os cuento cómo se hace.


Ingredientes:
Para el pastel:
- 1 paquete de pasta filo (¿o alguien se anima a prepararla?)
- 250 gr. de frutos secos (en mi caso utilicé pistachos y nueces sin tostar)
- 100 gr. de azúcar
- 2 cucharaditas de canela en polvo
- mantequilla para engrasar la pasta filo

Para el almíbar:
- 250 ml. miel
- 250 gr. de agua (ésta no engorda)
- 200 gr. de azúcar
- 1 rama de canela
- piel de medio limón


Preparación:
1. Pelar los pistachos y nueces y con ayuda de una picadora triturarlos. No debe quedar muy fino para que podamos morder pequeños trocitos de frutos secos. Añadir el azúcar y la canela y mezclar bien. Reservar.

2. Untar con mantequilla una fuente de aproximadamente 20 x 20 cm. Sobre ésta iremos alternando una sucesión de capas de pasta filo untadas con mantequilla y mezcla de frutos secos. Cortaremos cuadrados de pasta filo del tamaño de nuestro molde. Con los trozos sobrantes haremos "patchwork" completando capas de pasta filo. Para montar el pastel procederemos de la siguientes manera:
- untar un trozo de pasta filo con mantequilla y colocarlo sobre la fuente (repetir 5 veces).
- repartir 1/3 de la mezcla de frutos secos sobre la pasta
- colocar 4 capas de pasta filo engrasadas
- repartir 1/3 de la mezcla de frutos secos sobre la pasta
- colocar 4 capas de pasta filo engrasadas
- repartir el último tercio de mezcla de frutos secos
- colocar 5 capas de pasta filo engrasadas.

3. Una vez montado el pastel debemos cortar los trozos que asomen por el molde de manera que mirando el pastel por los laterales (si es de vidrio o pyrex , claro) veamos perfectamente la sucesión de capas. Con ayuda de un cuchillo bien afilado cortamos el pastel (esto nos ayudará para cuando tengamos que repartirlo) en porciones triangulares pequeñas.

4. Hornear a 180 º C durante unos 30 minutos. Mientras horneamos el pastel se prepara el almíbar. Para ello ponemos en una cacerola al fuego todos los ingredientes y los dejamos hervir durante 10 minutos. Dejar que se entibie.

5. Sacar el pastel del horno, volver a marcar los cortes que hicimos anteriormente y meter de nuevo en el horno durante 20-30 minutos más hasta que quede dorado.

6. Regar el baklava caliente con el almíbar templado, repartiéndolo bien. Debe quedar casi cubierto. Dejamos enfriar a temperatura ambiente hasta el día siguiente.


Consejos:
- Este pastel no necesita ser conservado en el frigorífico y aguanta hasta dos semanas. Conforme van pasando los días va quedando más humedecido.

- Al ser bastante dulce conviene servirlo en pequeñas porciones.

- La típica manera de cortar el baklava es haciendo rombos, pero resulta más cómodo y sencillo cortarlo en  triángulos, ya que se adaptan mejor a la forma de nuestros moldes.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Bavaresa de chocolate

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Tras estas largas vacaciones blogueras vuelvo a la carga con algunas recetas nuevas, muchas de ellas dulces. Para empezar os presento esta tarta que se quedó rezagada del pasado año y que preparé para el cumpleaños de uno de mis sobrinos. Así que por supuesto siguiendo la ecuación x= niño y= cumpleaños x+y= tarta de chocolate (nunca falla).

Pese a que tiene dos tipos de chocolate, con leche y blanco, no resulta muy pesada al tener éstos textura de mousse y el bizcocho que queda debajo ser bastante ligero. La receta resulta de la conjunción de dos grandes libros, de los que una nunca se cansa de ojear (y suspirar): por un lado la receta de bavaresa de chocolate es de El libro de oro del chocolate, la mousse de chocolate blanco que la adorna es de la Guía completa de las técnicas culinarias- Postres de Le Cordon Bleu. Con estos dos avales lo único que puedo recomendaros es que la probéis.


Ingredientes:

Para el bizcocho:
- 135 gr de harina
- 3 huevos
- 90 gr de azúcar
- 1 cucharada de ron (que no se entere nadie) o un almíbar ligero aromatizado con ron.

Para la crema al chocolate:
- 90 gr de chocolate fondant
- 2 cucharadas de gelatina en polvo
- 200 ml de leche
- 125 gr de azúcar
- 4 yemas
- 500 ml de nata

Para la mousse de chocolate blanco:
- 300 ml de nata
- 150 gr de chocolate blanco



Preparación:

Del bizcocho:
1. Precalentar el horno a 180 ºC.
2. Separar las claras de las yemas y batir éstas últimas con unas varillas hasta que blanqueen.
3. Montar las claras a punto de nieve e incorporar el azúcar. Tamizar la harina y reservar.
4. Incorporar gradualmente a las yemas la harina y las claras, y mezclar hasta que quede una mezcla homogénea.
5. Forrar un molde de 24-26 cm y verter la masa.  Hornear durante 10 minutos aproximadamente. Desmoldar y pintar con el ron o el almíbar*. Dejar enfriar. Mientras tanto preparar la crema de chocolate.

De la crema de chocolate:
1. Disolver la gelatina en dos cucharadas de agua fría.
2. Calentar la leche en un cazo. Trabajar las yemas y el azúcar hasta que queden bien ligadas. Entonces añadir a chorritos la leche caliente sin dejar de remover.
3. Verter la mezcla en un cazo y llevarlo casi a ebullición y seguir moviendo. Retirar del fuego y añadir la gelatina y el chocolate. Dejar reposar un minuto y luego mezclar bien.
4. Montar la nata y añadirla a la crema de chocolate con cuidado.

De la mousse de chocolate blanco y montaje de la tarta:
1. Calentar 30 ml de nata y derretir en ellos (fuera del fuego) el chocolate blanco. Mover bien y dejar enfriar.
2. Poner el bizcocho frío en el molde desmoldable (y perdón por la redundancia). Es posible que quede algún mínimo espacio entre el molde y el bizcocho porque éste habrá reducido un poco su diámetro (no pasa nada, el bizcocho quedará oculto por la crema). Verter la crema de chocolate sobre el bizcocho y dar unos golpecitos para que no queden burbujas de aire y se extienda bien por todos sitios. Refrigerar durante al menos cuatro horas.
3. Montar la nata (sin que llegue a ponerse muy dura porque al mezclar el chocolate se puede pasar y cortar, mejor dejarla un poco menos montada) y mezclar con el chocolate blanco. Poner en una manga pastelera y dejar enfriar. Cuando la tarta esté bien cuajada desmoldar y decorar con la mousse de chocolate blanco.


* Puedes bañar el bizcocho con un almíbar si prefieres que quede más húmedo o si quieres eliminar el alcohol de la receta. Para ello ponemos en un cazo al fuego igual cantidad de agua que de azúcar. Cuando rompa a hervir añadimos una cucharada de ron y bajamos el fuego un poco para que no se evapore mucha agua. Después de cinco minutos retirar del fuego y remojar el bizcocho con ayuda de  un pulverizador, un biberón de cocina o una cuchara.



miércoles, 29 de mayo de 2013

Minidonuts de chocolate con más chocolate

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Si le das a dos niños un libro de recetas de minidonuts y le preguntas cuál prefieren merendar esa tarde, la respuesta está cantada: elegirán el que más chocolate tenga.

Este sencillo experimento lo pudimos hacer el otro día en casa y ¡se cumple! Así que aquí tenéis esta receta de minidonuts con la que merendamos en familia y nos pusimos de chocolate hasta las orejas.

El mérito de esta receta no es mío, fue trabajo en equipo: Mis sobrinos eligieron receta, mi hermana ofreció la donutera, yo cogí la batuta (o sea, la cuchara) y mi sobrina fue la mejor pinche del mundo. El resultado fueron estos rosquitos con un intenso sabor a chocolate y textura abizcochada. Para mi gusto al día siguiente estaban más ricos, con la masa más asentada.

Qué raticos más buenos se pueden pasar en familia y qué poco hace falta para disfrutarlos.

Os animo a que trabajéis en equipo.



Ingredientes (para unos 30 minidonuts):

Para los minidonuts:
- 135 gr. de harina de repostería
- 25 gr. de cacao en polvo (yo usé Valor)
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 huevo grande
- 100 gr. de azúcar
- 180 ml.  de leche entera
- 30 ml. de aceite vegetal (yo usé aceite de oliva virgen extra)
- 30 ml. de nata de montar
-1/2 cucharadita de extracto de vainilla

Para el ganache de chocolate:
- 85 gr. de chocolate negro
- 80 ml. de nata de montar
- 25 gr. de azúcar
- 14 gr. de mantequilla


Preparación:

De los minidonuts:
1. Mezclar en una fuente la harina, el cacao, la levadura y la sal.

2. En otra fuente batir los huevos con el azúcar. A continuación añadir la leche, el aceite, la nata y la vainilla, batiendo hasta que quede bien mezclado. Añadir la mezcla de harinas, batiendo hasta que no queden grumos.

3. Encender la minidonutera y seguir las instrucciones del fabricante. Engrasar con un poco de aceite las planchas del aparato y dejar que se caliente cerrado. Cuando esté listo rellenar rápidamente los huecos de los minidonuts hasta un poco menos del borde y cerrar el aparato. Cuando estén cocidos sacarlos con ayuda de una paleta y colocar sobre una rejilla (así evitaremos que se nos humedezcan). Continuar añadiendo tandas de donuts hasta acabar con la masa.

Del ganache:
1. Trocear el chocolate y colocarlo en un bol en el que quede bien recogido para facilitar luego la cobertura de los minidonuts.

2. En una cacerola o en el microondas calentar la nata junto al azúcar y la mantequilla. En cuanto hierva volcar sobre el chocolate y mover con ayuda de una cuchara para facilitar que se derrita el chocolate. Mover bien hasta que quede una crema lisa.

3. Dejar enfriar durante 5 minutos o menos (si el ganache ha salido espesito no esperar). Cubrir los donuts con el chocolate y esperar hasta que estén totalmente fríos. ¡Al ataque!


Consejos:
- Si quieres reducir la cantidad de chocolate para esta merienda puedes optar porque estos donuts tengan el chocolate en la masa o en la cobertura. Si prescindes del chocolate de la masa sustitúyelo por la misma cantidad de harina.

- Los donuts tienen una cara más bonita y otra que no sale tan favorecida. Para que la cobertura quede bien es mejor que pongas el chocolate sobre esta cara más bonita y lisa.

- El chocolate es un buen amigo de la fruta. Si quieres completar esta merienda puedes acompañarla de fruta troceada (fresas, plátano, kiwi...).

- La minidonutera es un electrodoméstico de los "no fundamentales" pero que te puedes permitir a un precio razonable con las ofertas que periódicamente salen en Lidl o Aldi. Por 12 o 15 € puedes conseguirlo.


jueves, 18 de abril de 2013

Tarta de mousse de arroz con leche

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Vuelvo a la carga con una receta dulce. Es la tarta que preparé para mi último cumpleaños y que decidí repetir para el de mi suegra (gran aficionada y experta en arroz con leche). Normalmente es mi hermana Alma de azúcar la que se encarga de prepararme la tarta en mi cumpleaños, pero este año tenía una pequeña y preciosa ocupación que atender.

Cuando estuve pensando qué tarta preparar me acordé del arroz con leche, y una cosa llevó a la otra hasta que salió elegida esta tarta. Estuve buscando en la red y encontré distintas versiones (definitivamente no he inventado nada) que al final yo he adaptado. Pero me he basado fundamentalmente en el arroz con leche que prepara javirecetas para su propia mousse de arroz con leche y en la receta de mousse de Tomillo, laurel y otras cosas de comer.

El resultado fue esta tarta que hoy os presento blanquita, fresquita  y con la que ya he podido disfrutar de dos estupendas tardes en familia. Esta tarta es mejor prepararla de una día para otro para que la mousse coja la consistencia adecuada.

Con las cantidades que vienen en esta receta y para un molde de 26 cm probablemente os sobren dos vasitos de arroz con leche y otros dos de mousse de arroz con leche.




Ingredientes:
Para la base:
200 gr. galletas napolitanas (con el toque de canela que tienen le van estupendas)
85 gr. mantequilla

Para el arroz con leche:
100 gr. de arroz redondo
1 litro de leche entera
125 gr. de azúcar
2 ramas de canela
Piel de un limón

Para la mousse:
400 gr. de arroz con leche
1 vaso de leche
6 hojas de gelatina
500 ml. de nata de montar
4 claras de huevo
5 cucharadas colmadas de azúcar
Canela en polvo
Ralladura de medio limón


Preparación:
De la base:
1. Triturar las galletas. Para ello puedes utilizar una picadora (la opción más cómoda), el mortero (la opción más deportiva) o una bolsa y un rodillo (la opción más ortopédica). Las tres funcionan.
2. Fundir a potencia floja la mantequilla en el microondas y añadir a las galletas picadas. Mezclar bien hasta que queden bien impregnadas.
3. Forrar la base de un molde desmoldable (valga la redundancia) de 26 cm de diámetro con papel de hornear. Fijar la base con el aro de manera que el papel quede bien estirado. Volcar la mezcla de galletas y repartir de manera uniforme por todo el fondo del molde. Compactarlo bien y meter en el frigorífico.

Del arroz con leche:
1. En una olla poner a cocer a fuego medio la leche con el azúcar, la canela y la cáscara de limón. Mientras tanto poner el arroz en un colador y lavarlo bajo el grifo del fregadero hasta que pierda el almidón (el agua tiene que salir limpia).
2. Cuando la leche empiece a hervir añadir el arroz y cocer a fuego medio-bajo durante unos 50 minutos. Tiene que quedar espesito aunque con un poco de líquido. Cortar el fuego, "pescar" las pieles de limón y la canela y dejar enfriar.

De la mousse:
1. Poner en remojo en agua fría las hojas de gelatina. Calentar el vaso de leche y añadirle la gelatina rehidratada y escurrida. Mover bien hasta que quede disuelta.
2. En el vaso de la batidora poner el arroz con leche y el vaso de leche con la gelatina. Batir hasta que quede una mezcla bien fina.
3. Montar las claras a punto de nieve. Añadir la canela y la ralladura de limón y terminar de montar. Reservar.
4. Montar la nata y a mitad del proceso añadirle el azúcar. Tiene que quedar bien firme.
5. Sobre un bol grande colar la mezcla de arroz con leche, desechando lo que quede en el colador (granitos de arroz mal triturados, restos de piel de limón o trozos de canela). Añadir las claras montadas a punto de nieve y mezclar con suavidad y movimientos envolventes.
6. Añadir la nata montada y continuar moviendo con suavidad hasta que quede una mezcla homogénea. Volcar sobre la base de galletas. Si es mucha cantidad se puede reservar parte de esta mousse y poner en copas individuales (nos daremos otro homenaje en otro momento). Refrigerar.
7. Para el momento de servir: Con ayuda de un cuchillo separar la mousse del lateral del molde. Para que no le queden señales lo mejor es meter el cuchillo e ir girando el molde hasta completar el círculo. Abrir el aro y retirarlo. Depositar la tarta sobre el plato en el que se va a servir. Si no puedes retirar el papel, corta todo el trozo que queda visible alrededor y ten cuidado a la hora de servir la tarta. Decorar al gusto.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Tarta de queso y Mars

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En una de mis incursiones a Alemania me compré un libro de tartas de queso que tenía una pinta estupenda. Las tartas son en general muy apetitosas pero había una que me entró especialmente por los ojos y es ésta que hoy os presento. Esta tarta requiere un ejercicio de superación de remordimientos, porque es una auténtica bomba energética, y de autoconvencimiento del ejercicio que vas a hacer a la semana siguiente para quemar todas estas calorías (que luego ya veremos si lo cumplimos). Pero superadas estas dos fases todo lo demás es bastante sencillo y placentero. Estoy segura de que si la probáis os encantará.

Es de los tipos de tarta de queso que no requieren horno y que van ganando cuanto mayor es su reposo, así que si tienes alguna celebración o algún invitado a casa puedes dejarla hecha el día anterior. La tarta se compone de una doble capa de queso y trocitos de chocolatinas Mars, bañada cada una de ellas con una salsa de caramelo y otra de chocolate. ¿Cómo os habéis quedado?

Yo la preparé para celebrar el cumpleaños de mi cuñada y el resultado fue todo un éxito, así que no quiero dejar de compartirla con vosotros. Ánimo y a por ella.


Ingredientes:
Para la base:
-250 gr. de galletas Digestive de chocolate
- 90 gr. de mantequilla a punto pomada.
- 2 cucharadas de cacao en polvo (yo utilicé Valor)

Para el relleno:
- 500 gr. de queso de untar (tipo Philadelphia)
- 110 gr. de azúcar glas
- 300 gr. de nata para montar
- 180 gr. de chocolatinas Mars
- 6 hojas de gelatina
- 1/2 vasito de leche

Para la salsa de caramelo:
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 20 gr. de mantequilla
- 2 cucharadas de nata para montar (se las podemos robar a la nata del relleno)

Para la salsa de chocolate:
- 50 gr. de chocolate con leche
- 2 cucharadas de nata para montar (si no se mosquea el relleno le volvemos a robar un poco de nata)

Preparación:
1. Con una picadora, Thermomix, un mortero o un rodillo de cocina trituramos las galletas hasta que queden hechas polvo, le añadimos la mantequilla y el cacao en polvo y mezclamos bien con un tenedor. Repartir la mezcla sobre el fondo y los bordes de un molde desmontable de unos 21 cm de diámetro, presionando bien la mezcla para que quede compacta y uniforme. Meter en el frigorífico al menos 30 minutos, mientras preparamos el relleno y las salsas.

2. En una sartén pequeña calentar a fuego bajo la mantequilla, el azúcar moreno y las dos cucharadas de nata hasta que el azúcar quede bien disuelto y se forme una crema de caramelo. Cortar el fuego y dejar enfriar.

3. En una cacerola poner el chocolate con dos cucharadas de nata y calentar a fuego lento hasta que el chocolate se derrita y quede una salsa uniforme. Dejar reposar.

4. Poner las hojas de gelatina en remojo en agua hasta que queden bien hidratadas, unos 5-7 minutos. Escurrir y desleir en medio vasito de leche caliente. Dejar enfriar un poco.

5. En un bol y con ayuda de unas varillas batir el queso y el azúcar durante unos minutos, añadir la gelatina diluida en leche y batir un poco más. En otro bol montar la nata y añadirla posteriormente a la mezcla de queso junto a las chocalatinas picadas en trocitos. Mezclar con ayuda de una lengua de cocina .

6. Verter la mitad de la mezcla de queso sobre la base de galletas. Cubrir por encima con la mitad de las salsas de caramelo y chocolate. Extender éstas con una tenedor. Repartir la otra mitad de la mezcla de queso procurando dejar la superficie bien lisa.

7. Finalizar cubriendo con el resto de salsas de chocolate y caramelo poniéndolas de forma decorativa. Yo puse las salsas en dos biberones de cocina y fui haciendo círculos concéntricos alternando ambas salsas hasta llegar al centro. Finalmente y con ayuda de un tenedor puesto de canto fui haciendo líneas desde el centro hacia el exterior arrastrando ligeramente las salsas para que quedara esta terminación tipo "tela de araña". No obstante le podéis dar el toque final que a vosotros más os guste. Si no os queréis complicar podéis hacer una decoración tipo maraña mezclando ligeramente con el cuenco de la cuchara las salsas, dejando que se aprecien los dos colores.

8. Dejar enfriar al menos 3 horas.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Crep Ecce Homo y VI Convención de la Tapa

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Pues sí, en casa nos hemos unido a la revolución que ha iniciado Cecilia, esa tierna ancianita de Borja que aún hoy afirma que no es que le saliera un churro de restauración, es que todavía no había acabado. Desde luego esta mujer ha sido todo un ejemplo de confianza en una misma, que ya quisiéramos los demás, así que ahí va este pequeña contribución a la variedad de reproducciones de su obra que se pueden encontrar en la red. Pero no, no hemos hecho un churro sino un crep, que parece ser que tiene más glamour.

Y es que se trata de la aportación de mi marido a la VI Convención de la Tapa que, como ya viene siendo tradicional, desde hace algunos años celebramos con unos cuantos amigos. Como ya ocurrió en la ocasión anterior el certamen tenía temática, y decidimos darle un toque un poco cachondo titulándola: "No soy lo que crees que soy" (Seguro que si el auténtico Ecce Homo hubiera podido hablar le habría dicho estas mismas palabras al cura de la iglesia cuando descubrió el cambio de look que le habían hecho, jeje). El caso es que este título buscaba que las tapas tuvieran un aspecto algo distinto al que asociaríamos a su nombre (tapas disfrazadas) o con una elaboración diferente a la que tradicionalmente tienen. Como seguro que no os ha quedado muy claro de qué iba esto, aquí os dejo el magnífico menú que tomamos aquel día (de izquierda a derecha y de arriba a abajo):



1. Pastel de espárragos: Con todo el aspecto de una mousse de limón y como si de un plato dulce se tratara, F de El gusto por lo bueno nos sorprendió con esta suave, fina y riquísima mousse de espárragos. Podéis ver la receta pinchando aquí.

2. Salchicha momificada del faraón: Tras una explicación histórica argumentada e ilustrada por un papiro, R nos arrancó una carcajada y demostró que lo que nos presentaba era la auténtica salchicha de un faraón (no recuerdo cuál) que ha resistido al tiempo perfectamente momificada con la conocida técnica embalsamadora de envolverla en hojaldre. Lo que no me quedó tan claro es cómo se consiguió multiplicar por nueve la valiosa salchicha de este faraón...

3. Magdalenas de salmón y queso: Aunque normalmente nos comemos las magdalenas en el desayuno o la merienda, éstas no eran para mojarlas en el  Cola Cao  (ya que eran saladas y con relleno de salmón ahumado y queso), pero estaban para chuparse los dedos.

4. Peras de puré de patata: Estas preciosas peritas a las que no les falta un detalle las preparó A, de La Ciudad Azul. Son supercoquetas y estaban muy ricas, además tenían su toque scrap.

5. Cocktail de marisco: Con toda la apariencia de unas clásicas naranjas heladas E de Alma de Azúcar nos presentó un cóctel de gambas muy fresquito y rico en un envase biodegradable, y es que le encanta todo lo que es natural. Podéis consultar su receta aquí.

6. Raviolis de puerro y gambas: Aunque normalmente la palabra ravioli la asociamos a la pasta, en esta ocasión estos puerros y gambas estaban envueltos en calabacín. Fue mi contribución tapera y tuvo bastante éxito. Tenéis la receta aquí.

7. Deep fried chocolate cake : F nos sorprendió con este postre, primero con su largo y enrevesado nombre y luego con su elaboración, ya que se trataba de un bizcocho de chocolate rebozado en huevo y pan rallado y posteriormente frito como si de una croqueta se tratara. Para rematar la faena estaba bañado con un sirope de chocolate. ¿Cómo os habéis quedado? Buenísimo y superoriginal.

8. Crep Ecce Homo: Después de currarse unas magníficas plantillas con la cara de esta obra de arte, S provocó una carcajada general cuando apareció con nueve réplicas del que a día de hoy es el Ecce Homo más conocido del mundo y éste año el disfraz favorito de los americanos en Halloween (la receta más abajo).

9. Morcilla dulce: Y ya para acompañar el cafelito R de Manual-Ideando nos hizo alucinar con esta morcilla dulce de chocolate, galletas y frutos secos. La primera vez que acompaño un café con una rodaja de morcilla ¡y me gusta! (bueno, la primera y la única). No dejéis de conocer esta receta.

La receta de crep Ecce Homo es una mezcla culinaria (receta de crepes de Gastronomiaycia y de manualidades, ya que además de preparar la receta hubo un trabajo previo para elaborar las plantillas que permitieron sacar así de guapo y auténtico este Ecce Homo.


Ingredientes:

- 500 ml de leche
- 250 gr. de harina
- 4 huevos
- 50 gr. de mantequilla
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharadita de azúcar vainillada
- 1 cucharadita rasa de sal
- 1 cucharada de ron
- Crema de cacao
- Cacao en polvo
- Cartulina y papel de aluminio para las plantillas.

Preparación:

1. Batir la leche, harina, huevos, mantequilla a punto de pomada, azúcar, azúcar vainillada, sal y ron hasta conseguir una mezcla fina y sin grumos (con batidora de mano). Dejar reposar durante unas dos horas.

2. Mientras la masa reposa se pueden preparar las plantillas. Para ello es conveniente buscar una imagen del Ecce Homo e imprimirla del tamaño que queramos que salga nuestro crep. A partir de ahí sacaremos calcándolas dos plantillas:
- una de la silueta de la cabeza, para recortar los trozos que sobren.
- otra de la cara, calando en ella los ojos, nariz y boca.

3. Cuando tengamos las plantillas es conveniente forrarlas con papel de aluminio, abriendo los huecos de ojos, nariz y boca. Esto es importante por higiene, ya que las plantillas estarán en contacto directo con el crep.

4. Pasado el tiempo de reposo, untaremos ligeramente de mantequilla una sartén para creps (si la tenemos) u otra normal pero cuyo fondo tenga una diámetro ancho y la pondremos al fuego. Con cuidado y sirviéndonos de un cucharón de servir sopa verteremos la cantidad necesaria de masa  para cubrir el fondo de la sartén. Como debe quedar una masa finita deberemos mover la sartén para repartir bien esta masa por todo el fondo de manera uniforme. Cuando la masa se despegue ligeramente de los filos de la sartén le daremos la vuelta, deben quedar ligeramente dorados. Sacar y guardar apilados y cubiertos con film transparente (yo los guardo en un recipiente de propaganda para guardar las fajitas). Proceder igual con el resto de la masa.

5. Colocar los crepes en los platos. Utilizando la primera plantilla (silueta de la cabeza) recortaremos los bordes de la cabeza para darle forma. Retirar la plantilla y colocar la otra. Con un cuchillo iremos extendiendo rápidamente la crema de cacao a modo de pelo en el espacio entre la plantilla y el filo del crep. A continuación y con la ayuda de un colador espolvorearemos el cacao en polvo sobre la plantilla  para "restaurar" los ojos, cejas, nariz y boca. Retirar esta segunda plantilla con mucho cuidado para que no caiga parte del cacao que habrá quedado sobre la plantilla. OJO: ¡No estornudar, silbar ni espurrear mientras hacéis este paso!

6. Servir rápidamente. Se puede acompañar con helado, crema de vainilla o cualquier otro topping de vuestro gusto.

Las carcajadas están garantizadas.



miércoles, 10 de octubre de 2012

Helado de lima curd y tarta de manzana

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Esta entrada es algo especial. Como véis en el título se trata de dos recetas pero yo sólo me ocupo de una de ellas. Esta entrada es, aunque suene reiterativo, un "hermanamiento" con el blog de mi hermana Almadeazucar.

El otro día coincimos comiendo en casa de mis padres y las dos llegamos con algo en las manos para el postre, ella una tarta de manzana y yo un helado de lima curd que tenía en ganas. Así que como buenas hermanas en lugar de disputar qué postre tomaríamos, tomamos una golosa decisión: nos comemos las dos cosas. Y hay que decir que la tarta y el helado hicieron buena pareja.

El helado de lima curd podríamos decir que es una receta de reciclaje del reciclaje: con unas limas que tenía de sobra de preparar mojitos decidí preparar un lima curd, pero como al final no prosperó una merienda con unos amigos en la que iba a utilizarlo volví a reciclar convirtiéndolo en helado. Tanto el lemon curd como su reconversión en helado están muy buenos y os animo a probarlos. Además se trata de recetas muy rápidas y sencillas de preparar.

Para quien no lo sepa, el curd es un tipo de crema que cuenta entre sus principales ingredientes y aromatizantes con el jugo de alguna fruta. Podéis encontrar diferentes opciones (limón, naranja, lima, piña...), siendo quizás la más conocida el lemon curd. Esta crema la podéis utilizar para rellenar tartas o cupcakes, como acompañamiento de unas tortitas, crepes o waffles o como ingrediente principal de un refrescante helado (como he hecho yo). La receta del lemon curd la encontré en el blog Bocadosdulcesysalados, que tiene cosas exquisitas. La receta del helado es una adaptación de varias recetas que he visto por internet.

Por supuesto os animo a que averigüéis cómo se prepara la tarta de manzana que hizo mi hermana visitando su blog.



Ingredientes del lima curd:
- La piel y el zumo de cuatro limas
- 2 huevos
- 80 gr. de azúcar
- 15 gr. de mantequilla

Ingredientes del helado:
- 300 gr. de lima curd
- 400 ml. de nata para montar
- 50 gr. de azúcar glas
- 50 gr. de leche condensada



Preparación del lima curd:
1. Lavar bien las limas, rallar la piel y exprimir el zumo.
2. Batir los huevos en un cazo y añadirles el azúcar, el zumo y la ralladura de lima.
3. Batir bien con unas varillas manuales a fuego medio bajo hasta que la crema cuaje y espese.
4. Retirar del fuego, añadir la mantequilla y mezclar bien.
5. Colar para retirar los restos de ralladura de lima y de cuajo de huevo que se hayan podido formar.
6. Dejar enfriar.

Preparación del helado de lima:
1. Mezclar la nata bien fría y el azúcar glas y batir hasta que la mezcla quede bien montada.
2. Mezclar por otro lado el lima curd y la leche condensada.
3. Añadir la nata montada a la mezcla del lima curd y remover con cuidado con ayuda de una lengua de cocina.
4. a. Con heladera: Montar y conectar la heladera, y añadir la mezcla de helado. Dejar mantecar el tiempo necesario y un mínimo de 20 minutos.
4. b. Sin heladera: Verter la mezcla en un recipiente (si es posible metálico) y meter en el congelador removiendo cada media hora hasta que se congele.


No te olvides de visitar Almadeazúcar para conocer la receta de la tarta de manzana.

martes, 29 de marzo de 2011

Pudin con frutas

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Hace unos días tuve un accidente culinario (nada grave, ya veréis), de esos que sabes que van a pasar pero que a pesar de todo no evitas y te pasa. Me explico: estuve preparando una receta de plum cake que hacía tiempo que tenía ganas de hacer, entre otras cosas, para gastar las frutas escarchadas que aún me quedaban del Roscón de Reyes (que algún día de éstos me animaré a subir). El caso es que se me hizo tarde y al final me puse a prepararlo casi a la hora de cenar.

Mientras cenábamos y veíamos una serie se estuvo horneando, pero cuando sonó el avisador aún estaba muy crudo. ¡No pasa nada!: diez minutos más. Pasados estos diez minutos, con interrupción de la serie, quitarme la mantita del sofá, ponerme las zapatillas, salir corriendo porque el avisador no paraba de pitar... ¡aún estaba crudo! Grrrr..., bueno, ocho minutos más. Pasados estos ocho minutos y el trajín de serie, mantita, zapatillas y corretada... ¿lo sabéis, no? ¡¡Estaba crudo!! En la receta se explicaba que si quedaba un poco crudo por la parte superior se dejara unos minutillos más con el gratinador conectado. Pues nada, que encendí el gratinador y me fui a ver los cinco minutos de capítulo que quedaban, inquieta eso sí, porque sabía que lo que estaba haciendo me conducía directa al desastre... Cuando llegué a la cocina no sabía si estaba en Londres, por la neblina que allí flotaba, o en el infierno, porque ni pobre plum cake estaba no chamuscado (eso es ser muy optimista) sino ¡carbonizado!, eso sí, sólo en la superficie. No pongo ninguna foto porque luego podría ser utilizada en mi contra, es como los hijos poco agraciados que no se quieren enseñar. El caso es que estuvimos comiendo plum cake (quitándole la parte de arriba, claro) durante los días siguientes, pero el final preferí reciclarlo y lo convertí en este pudin. De éste si que os enseño fotos. Es guapo, ¿verdad?

Por cierto, ¿qué os parece el cambio de imagen del blog? Es obra de mi marido, que es superapañado y que anda investigando cómo mejorar la imagen y utilidad del blog. Muchas gracias, guapetón.

Y dicho esto, vamos al ajo...


Ingredientes:

- 4 huevos
- 1/2 litro de leche entera
- 8 cucharadas de azúcar
- un trozo de canela en rama
- cáscara de medio limón (sólo la parte amarilla)
- restos de bizcocho, magdalenas o incluso de plum cake (sólo la parte no chamuscada)
- caramelo líquido


Preparación:

Poner la leche en un cazo junto con la cáscara de limón y la canela, y cocer a fuego medio para que la leche tome bien el aroma de éstos. Cuando rompa a hervir, añadir el azúcar y mover bien para que ésta se disuelva. Colar y reservar.

En un bol grande batir bien los huevos y sobre éstos verter la leche colada sin parar de mover (para que no se formen pequeños cuajos de huevo).

Cubrir de caramelo líquido (casero o comprado) el fondo de la flanera, fuente o molde donde se vaya a cocer el pudin. Sobre éste colocar el bizcocho o dulce que se vaya a reciclar cortado en pequeños dados. En este caso, al utilizar los restos del cake que ya tenía frutas escarchadas no le añadí más frutas, pero se puede preparar alternando capas de bizcocho y de frutas en almíbar. Sobre esto verter la mezcla de leche y huevo y dejar que el bizcocho empape bien.

Cocer el pudin al baño maría en el horno, cacerola o como acostumbréis a hacerlo normalmente. En mi caso utilicé la Chef 2000TI, con la opción de Cocción/Horno durante 12 minutos. Comprobar que el pudin está cocido pinchándolo con un palillo de madera, si sale limpio estará cocido. Dejar enfriar y desmoldar.


Consejos:

- Este es otro de esos postres que van ganando con los días, así que preparadlo al menos con un día de antelación.

- Esta misma idea de pudin se puede ir variando: sobre la receta de flan incorporar otros ingredientes que aromaticen la leche, otros tipos de bollería o dulces, frutas e incluso frutos secos.

- No es conveniente que el bizcocho que utilicemos supere un tercio o como mucho la mitad del volumen de la leche, ya que al empaparse engordará y puede pasar como en el chiste de las magdalenas y se beban la leche, quedando así demasiado denso.

- Se puede servir acompañado de nata montada, pero no le hace falta, así está buenísimo.

domingo, 13 de marzo de 2011

Mousse de limón

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Receta fácil, rápida y rica. Apenas en 10-15 minutos la tienes lista. ¿Os atrevéis a comprobarlo?

Ingredientes:

- 1 brick de nata para montar
- 1 lata de leche condensada (de las de 497 gr)
- 2 limones



Preparación:

Lavar los limones. Rallar la piel de uno de ello y exprimir el zumo de los dos. Reservar.

En un bol profundo (para que no nos salpique) verter el brick de nata y montar con las varillas. Una vez que la nata esté montada y sin parar las varillas, añadir poco a poco la leche condensada.

Una vez incorporada la leche condensada, añadir la ralladura de limón y el zumo de los limones. Si no os gusta que sepa muy fuerte a limón, podéis poner el zumo de uno de ellos e ir añadiendo poco a poco más cantidad hasta que esté a vuestro gusto. ¡Y ya está!

Sugerencia: Solamente recomendar que se elabore el día anterior a tomarlo, puesto que la mousse toma una consistencia mucho más interesante.

viernes, 4 de febrero de 2011

Apfelstrudel

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Esta receta tenía muchas ganas de preparársela a mi madre, sabía que tenía muchas ganas de tomarlo y aprovechando una invitación a cenar en casa preparé este Apfelstrudel para el postre.

Es un dulce de origen austriaco, de ahí el nombre tan rarito que tiene, pero que traducido al español aclara bastante lo que es, y es que este "remolino de manzana" es un rollo horneado elaborado a base de una fina masa rellena fundamentalmente de manzana. Se puede tomar solo o acompañado de una crema de vainilla o natillas. La receta la encontré en Mundorecetas, de Josefina González, que aunque no la conozco debe tener muy buena mano en la cocina, a juzgar por su deliciosa receta de Apfelstrudel y por el rango de Jefe de Cocina que ha alcanzado en Mundorecetas.

He visto muchas recetas en internet que utilizan hojaldre o masa philo para la elaboración de este postre, y sin querer desmerecer (porque seguro que también están buenísimas) yo os animo a que lo hagáis elaborando también de manera artesanal la masa; que puestos a enredarnos en la cocina, lo hacemos bien y nos curramos el postre completo.

Os incluyo también el enlace a un video de Youtube en el que preparan el Apfelstrudel. Aunque podáis pensar que al ser en alemán no os vais a enterar de nada, os recomiendo que lo veáis porque puede ser de gran ayuda en la parte de estirar la masa y en el enrollado del Apfelstrudel. La receta es bastante similar a la que yo he seguido, así que nos podemos aprovechar de la teoría (receta de Josefina) en español y de la práctica alemana. Ya me contaréis.

Bueno, pues os dejo con la receta.


Ingredientes:

Para la masa:

300 grs. de harina (normal)
1 pizca de sal
1 y 1/2 cucharada de aceite neutro
Agua templada (mas o menos 100 ml, según clase harina)
1 huevo (si se quiere)

Para el relleno:

90 grs. de mantequilla
80 grs. de pan rallado
1 kg. de manzanas
80 grs. de azúcar (yo utilicé azúcar moreno)
1 cucharadita de canela
pasas sultanas rubias
1 cucharada de ron negro (Stroh Rum, ron austriaco 80% alcohol si se puede)

Terminación:

Harina para trabajar
Papel o mantequilla para la bandeja del horno
Huevo ( solo la yema) o mantequilla para pintarlo
Azúcar glas para espolvorearlo al servir


Preparación:

De la masa:

Tamizar la harina sobre la mesa de trabajo, haciendo un hueco en el centro (como el cráter de un volcán), echar en éste la sal, el aceite (1 cucharada y media), el huevo (si se usa) y mezclar añadiendo agua templada tanto como se necesite, hasta que quede una masa blanda de consistencia media. Yo utilicé harina marca Día (se supone que es de media fuerza) y necesité casi el doble de agua de la cantidad indicada en la receta y, para mi gusto, la masa quedó un poco dura. Quizás para la próxima vez utilice harina de repostería.

Enfriar la masa amasando y golpeándola (echar, tirándola fuerte contra la mesa unas 100 veces entre medias del amasado) durante 15 minutos (poner reloj) hasta que se forme una masa lisa y brillante. Al cortarla se le ven pequeñas burbujas.

Formar una bola y pintarla con aceite. Dejarla reposar unos 30 minutos tapada (sobre la mesa de trabajo tapada con un bol) . En el tiempo de reposo pasamos a preparar el relleno.


El relleno:

Echar las pasas en agua templada y lavarlas, secarlas y dejar macerar con el ron hasta que se necesiten.

Pelar las manzanas y cortarlas en cuartos, filetear (rodajitas finas).

Derretir el 1/4 de la mantequilla de la receta en el fuego, reservar en un recipiente aparte y dejar enfriar.

En la misma sartén poner el resto de la mantequilla (3/4), derretir y tostar (dorar) el pan rallado.


Volvemos con la masa:

Sin volver a amasar, y sobre un paño de cocina espolvoreado con harina (muy poquita), extenderla con el rodillo.

Meter las manos por debajo de la masa (entre la masa y el paño), de tal forma que las palmas den al paño y el reverso de las manos a la masa (manos boca abajo) y estirarla con el reverso de las manos poco a poco y en todas las direcciones, hasta que sea como un velo de fina (poder leer un periodico a traves de ella). Aunque parezca imposible hacerlo, ¡se puede! Dejarla sobre el paño y recortar los extremos, que serán algo más gorditos, evitando así que nos queden crudos los extremos de la masa al hornear luego el Apfelstrudel.


Vuelta al relleno:

Mezclar la canela con el azúcar y agregar mezclando a las manzanas.

Añadir a las manzanas las pasas escurridas.

Mezclar parte del pan rallado tostado con las manzanas-pasas-azúcar-canela.

Si las manzanas son muy ácidas agregar mas azúcar.


Hacer el rollo o strudel:
Con la mantequilla derretida y fría pincelar la masa.

Espolvorear sobre ella pan rallado que nos queda.

Colocar la mezcla de las manzanas por toda la superficie de la masa, dejando libre un marco de unos 4-5 centímetros.

Doblar los bordes (derecha e izquierda) de la masa sobre la mezcla de las manzanas y enrollar con ayuda del paño de cocina, al mismo tiempo se van doblando los bordes de la masa hacia dentro (como haciendo un paquete) .

Colocar sobre una fuente de horno (engrasada o con papel) y pintar con huevo (la yema) o con mantequilla derretida.

Meter al horno precalentado 180 grados una media hora (mirar de vez en cuando, puede ser más o menos) .

Sacar y espolvorear con azúcar glas. Se puede servir caliente o frío, con o sin salsa de vainilla.



domingo, 9 de enero de 2011

Nutella Cake o chocolate elevado al cubo

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El otro día tuve el honor y la responsabilidad de preparar la tarta de cumpleaños de mi sobrino. ¡Once años ya! Cómo pasa el tiempo... El caso es que me hacía ilusión prepararle la tarta y más, cuando sus papis este año no podían estar con él, bastante atareados los pobres en otros menesteres. Tenía que ser una tarta especial.

Encontrar una tarta para mi sobrino que sea de su gusto no es difícil (tiene buena boca), sobre si entre sus ingredientes se encuentra el chocolate. Pensé preparar la tarta Guinnes (recomendada por mi hermana) aún a riesgo que otro de mis sobrinos, más chiquitín, se horrorizara temiendo que le salga bigote. Y es que, según él, los niños no pueden beber vino (o similares) porque les sale bigote. En fin, que buscando la receta en la web Food&Cook, recomendada por mi hermana, me encontré con la Nutella Cake, que el requisito del chocolate lo cumple a la perfección, ya lo veréis...

El resultado, espectacular; y prueba de ello es el beso que me dio otra sobrina para expresar lo que le había gustado. Si queréis daros un homenaje a base de chocolate, esta es vuestra tarta.


Ingredientes:

Para la masa:
- 6 huevos
- 125 gr. mantequilla
- 400 gr. Nutella
- 100 gr. avellanas trituradas
- 100 gr. chocolate Nestlé Postres o similar
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada de licor

Para la cobertura:
- 125 gr. chocolate Nestlé Postres o similar
- 125 ml. nata de montar
- 1 cucharada de licor


Preparación:

Separar las claras de la yemas, montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal y reservarlas. Derretir el chocolate al baño María o en el microondas y reservar.

Batir la Nutella con la mantequilla hasta que quede una mezcla homogénea, añadir entonces el licor (si es de avellana tipo Frangelico mejor). Añadir las yemas de huevo y las avellanas. Yo utilicé un paquete de avellanas molidas que compré en el Aldi con alguna de las ofertas que periódicamente salen. Añadir el chocolate fundido y cuando esté la masa bien mezclada añadir las claras poco a poco, utilizando en este caso una lengua o una cuchara en lugar de la batidora o amasadora (se bajarían las claras). La idea en este caso es mezclar, no batir, para que el aire que tienen las claras montadas a punto de nieve le proporcionen esponjosidad a la tarta.

Engrasar un molde y verter la masa dentro. Yo utilicé un molde desmontable de 26 cm y lo hice de la siguiente manera: Separar las dos partes del molde, untar de mantequilla los laterales y colocar un papel de hornear sobre el fondo del molde. Armar las dos partes, pillando el papel con el aro desmontable. De esta forma, cuando desmoldemos separaremos con facilidad el aro, y la base de la tarta no habrá quedado pegada al fondo del molde sino al papel de hornear, que despegaremos simplemente tirando de él.

Hornear a 180 ºC (horno previamente calentado) con calor arriba y abajo durante unos 40 minutos. Yo suelo empezar a comprobar el estado de cocción de las tartas cinco minutos antes del tiempo previsto en las recetas para evitar que se cueza demasiado. Para ello utilizo un palillo de madera para hacer brochetas, pincho la tarta por la zona del centro y si sale limpio (sin masa cruda pegada) apago el horno y saco la tarta. Pasados diez minutos, que ya estará más fría, asentada y será menos frágil, la desmoldo y la dejo enfriar sobre una rejilla.

Mientras la tarta se enfría se puede ir preparando la cobertura. Para ello ponemos los ingredientes en un cazo a fuego medio, moviéndolos hasta que el chocolate se derrita y quede bien mezclado con los otros ingredientes. Retirar del fuego y dejar templar y espesar un poco. Verter la crema de chocolate sobre el bizcocho, con cuidado de que no se derrame. Decorar a nuestro gusto. En la receta original lo hacen con 100 gr de avellanas enteras que previamente han sido tostadas en una sartén a fuego medio durante unos 4 minutos. Yo sólo le puse las velas.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Lenguas de gato

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Si hay unas galletas sencillas de preparar, fáciles de devorar y que a todo el mundo gustan, esas son las lenguas de gato. Es de las galletas que empiezas a comer y no sabes cuando parar. Aquí tenéis la receta:


Ingredientes (aproximadamente 50-60 galletas):

- 125 gr. de mantequilla a temperatura ambiente

- 125 gr. de azúcar

- 125 gr. de harina

- 3 claras de huevo

- 1 pizca de sal

- 1 cucharadita de azúcar vainillada (opcional)


Preparación:

Mezclar la mantequilla (a temperatura ambiente, blandita) con el azúcar (y azúcar vainillada, en su caso) sin trabajarla demasiado. Añadir las claras una a una y finalmente la harina, debe quedar con una textura como de pomada. Dejar reposar la masa en un sitio fresco y después llenar con ella la manga pastelera.

Precalentar el horno a 170 ºC (yo selecciono calor inferior y aire). Mientras el horno se caliente, cubrir la bandeja de horno con papel de hornear e ir depositando bastoncitos de masa. Yo utilizo para ello mangas desechables, que son como las de usar y lavar pero hecha la abertura para la boquilla, por lo que puedes cortar el pico de la manga del tamaño que más te interese. Para formar las lenguas hay que depositar tiras de masa de unos 7 cm y de un grosor algo menor al del dedo índice. Como las lenguas se tienen que hacer en varias hornadas, podréis ir experimentando con distintos grosores hasta que encontréis el que más os gusta.

Hornear durante unos 8 minutos. Puede ser más o menos dependiendo del horno, pero el punto correcto de horneado será cuando veáis que los bordes están bien doraditos. Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Conforme enfríen la masa se irá endureciendo y así conseguiremos unas lenguas de gato crujientes.

Continuar formando bastoncitos y horneando hasta acabar la masa, teniendo cuidado de que las nuevas lenguas no se hagan sobre la bandeja ya caliente. Para ello tenemos la opción de utilizar otra bandeja de horno o, si no tenemos otra, pasar ésta por debajo del grifo para enfriarla.

Una vez frías las lenguas de gato, guardarlas en algún recipiente que las aísle bien de la humedad.



Consejos:

- Es conveniente que dejéis un buen espacio entre las tiras porque al entrar al horno la masa se espachurra y extiende a lo ancho, si no hay bastante espacio se unirán todas formando una torta.

- Os recomiendo añadir a la masa una cucharadita de azúcar vainillada, que les da un característico sabor y aroma.

- Podéis dejar las lenguas tal cual o bañarlas hasta la mitad en chocolate (aunque no les hace falta). Se pueden utilizar también para acompañar unas natillas caseras.

- Esta receta puede hacerse por el gusto de preparar unas galletas o para aprovechar claras de huevo que hayan quedado de otras recetas. Siguiendo el consejo de mi hermana, yo congelo las claras individualmente (en moldes de magdalenas de silicona) o de dos en dos en pequeños tuppers. ¡Aquí no se tira nada!


lunes, 1 de noviembre de 2010

Buñuelos de viento

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En mi casa siempre se ha celebrado el Día de los Santos con una comida o cena familiar en la que hemos disfrutado de todos aquellos dulces típicos en mi tierra de esta época: gachas, buñuelos, panellets (por la influencia catalana de nuestros ascendientes)... De todos estos dulces, donde siempre he metido yo la mano ha sido en los buñuelos; primero como pinche y ahora como pastelera oficial.

Es un postre que no es difícil de preparar pero que requiere mucha paciencia (sobre todo si los preparas para ¡40 personas!) porque tiene varias fases y porque alguna de ellas requiere mucho tiempo. Pero lo mejor de todo es que están muy buenos, que no quedan aceitosos y que los puedes rellenar de lo que a ti te apetezca. Así que sin más preámbulos pasemos a la receta.


Ingredientes:

- 250 ml de agua
- 200 gr de mantequilla
- 300 gr de harina de repostería
- 5 huevos
- 2 claras
- sal
- relleno: chocolate, nata, crema pastelera...
- azúcar glas para espolvorearlos


Preparación:

Poner en una cacerola al fuego el agua junto con la mantequilla y la sal (un pellizquito). Una vez que la mantequilla esté derretida y el agua hirviendo, echar de golpe la harina y remover bien con una cuchara de madera. Quedará una masa espesa y grumosa. Retirar del fuego.

Añadir a esta masa un huevo y mezclar bien hasta que quede totalmente integrado. Será el momento de añadir el siguiente y así hasta acabar con los huevos y finalmente con las claras. En esta fase es bueno contar con un compañero de fatigas que sujete la cacerola mientras se trabaja la mezcla o que releve en la tarea de remover, que puede llegar a ser un poco cansada por lo densa que es la masa. El resultado debe ser una masa espesa pero de aspecto liso y ligeramente brillante. Dejar reposar la masa 15 minutos.

Poner al fuego una sartén profunda y con bastante aceite. El aceite debe estar a una temperatura media para que los buñuelos se hagan despacio y no queden crudos por dentro. Con dos cucharas ir formando bolitas de masa (intentando que no queden picos) del tamaño aproximado de una nuez moscada y echar con cuidado a la sartén. No se deben poner demasiados buñuelos en cada tanda porque deben tener espacio suficiente para crecer y poder darse la vuelta ellos solitos. Una vez que hayan crecido del todo se puede subir un poco el fuego para ayudarlos a coger algo de color. Cuando estén doraditos se sacan y se ponen a escurrir sobre papel de cocina para que absorva el exceso de aceite. Continuar con el resto de la masa. Con esta cantidad de masa salen entre 80 y 90 buñuelos.

Rellenar los buñuelos con nata, crema pastelera, chocolate a la taza bien espeso, cabello de ángel, carne de membrillo, dulce de batata... Puedes ayudarte con una manga pastelera o cortarlos con unas tijeras y colocar el relleno con una cucharilla. Finalmente espolvorear de manera generosa con azúcar con glas.

martes, 21 de septiembre de 2010

Brownie de chocolate y nueces

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En la cocina, no hay nada tan agradecido como que a un niño le guste lo que has preparado. Para conseguirlo, lo más seguro es recurrir al chocolate.


Ingredientes:

- 150 gr. de nueces
- 5 huevos
- 200 gr. de azúcar
- 150 gr. de mantequilla
- 150 gr. de chocolate (p. ej. Nestlé Postres)


Preparación:

Triturar las nueces y reservar.

Separar las claras de las yemas. Se montan por un lado las claras a punto de nieves, y por otro las yemas con el azúcar hasta que tengan un color blanquecino.

Fundir la mantequilla con el chocolate en el microondas, parando y removiendo de vez en cuando y vigilando que el chocolate no coja una temperatura muy alta.

Unir a la mezcla del chocolate y mantequilla fundidos las nueces. Añadir esta mezcla sobre las yemas mezclando de forma envolvente. Posteriormente mezclar las claras de la misma forma.

Precalentar el horno a unos 160-180 ºC. Verter la mezcla en un molde engrasado y hornear unos 30 minutos.

Una vez cocido, dejar enfriar y espolvorear con azúcar glas o cacao en polvo.




Algunos consejos:
* La temperatura y tiempo del horno dependerá de la potencia de éste y de la opción de horneado. Yo lo hice con calor superior e inferior a 170ºC. Si utilizas la opción de aire caliente es recomendable bajar un poco la temperatura.

* Lo típico es hornear el Brownie en un molde cuadrado o rectangular, para que a la hora de servirlo puedas hacer porciones cuadradas. Debe quedar con un textura un tanto húmeda y es muy común acompañarlo con helado de vainilla e incluso una salsa de chocolate caliente.

domingo, 21 de marzo de 2010

Chinois con crema

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Este fin de semana estreno blog y claro, tenía que buscar algún contenido para inaugurarlo. Así que he buscado entre las recetas que tenía en lista de espera para preparar y he preparado mi primer "Chinois con crema pastelera". Aunque hay que ir perfeccionándolo, para ser el primero no ha estado mal.

La receta la encontré hace algún tiempo en Mundorecetas y la tenía en ganas... El sábado por fin, entre limpieza y estudios la preparé.

Ingredientes:
- 375 gr de harina de fuerza
- 15 gr levadura fresca o un sobre de levadura de panadería seca
- 50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 50 gr de azúcar
- 1 huevo
- 100 gr de yogur natural
- 50 ml de leche
- azúcar vainillada
- 1 cucharada de miel
- 1/2 litro de crema pastelera
- 1 huevo para pintar
- mermelada de albaricoque

Preparación:
Mezclar la harina con la levadura seca, añadir la mantequilla, el huevo, el yogur, el azúcar y la leche (templada) en la que se habrá diluido la miel y el azúcar vainillada (también la levadura en el caso de que se utilizara la fresca). Amasar hasta que nos quede una masa suave, blanda y elástica. Dejar reposar en un bol tapada con un paño hasta que doble su volumen.
Volver a amasar y estirar la masa formando un rectángulo del tamaño de una bandeja de horno (más o menos). Untar con la crema pastelera espesa y enrollar como si se tratara de un brazo de gitano. Cortar rodajas de unos 3 cm de ancho y colocar en una fuente redonda formando una flor. Dejar reposar hasta que aumente de tamaño, pintar con huevo y hornear en la bandeja inferior del horno unos 30 minutos a 190ºC (yo lo hice con calor inferior más aire).
Para darle brillo, diluir dos cucharadas de mermelada de albaricoque con dos cucharadas de agua, calentar en el microondas y pintar el Chinois.




He de reconocer que me ha salido un poco duro, quizás me pasé con la harina o ésta era demasiado fuerte, pero nada que una buena sopa en la leche no pueda arreglar... Seguiré experimentando.

¡Queda inaugurado este blog!