sábado, 21 de mayo de 2011

Panecillos de leche de Xavier Barriga

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Hacía muchíiiiiiiiiiiisimo tiempo que tenía ganas de preparar estos panecillos porque desde que los vi me entraron por los ojos. El otro día por fin me decidí y éste el resultado. Como todo, son mejorables porque han salido un poco morenitos, pero son supertiernos y están buenísimos. Mi marido llegó a la casa poco después de que salieran del horno, cuando el aroma a panecillos inundaba nuestro piso y la escalera del edificio, y llegó intrigado preguntado qué había preparado que olía tan bien.


Realmente estos panecillos están muy buenos y se pueden utilizar tanto con un relleno salado como dulce, para desayunar, merendar o incluso en alguna cena informal. Para los peques son estupendos, porque al tener una masa tan blandita les resultarán fáciles de morder y masticar. Esto me recuerda a aquellos panecillos blancos que Heidi guardaba con ilusión para regalárselos a la abuelita de Pedro cuando regresara a las montañas después de su aventura en Frankfurt junto a su amiga Clara. Seguro que la abuelita de Pedro habría podido comer sin problemas estos bollitos a pesar de andar regular de la dentadura; no ocurrió así con los que le llevó Heidi, que lógicamente se pusieron duros después de tantos días guardados en un armario. Así que con esta receta participo en el HEMC #54 basado en platos inspirados en películas, libros, canciones... y porqué no, dibujos animados.

hemc #54 - inspirados

Sólo me queda decir que esta es una receta de Xavier Barriga, un panadero catalán que además de otros, está impulsando el amor de la gente por el pan y la panadería. Podéis ver el vídeo en catalán de la elaboración de esta receta que se emitió en la tv3.

Bueno, espero que después de esta telepromoción os animéis a prepararlos (sobre todo quien se haya comprado recientemente una amasadora y no sepa cómo estrenarla).


Ingredientes:

- 500 gr harina de fuerza
- 10 gr de sal
- 40 gr de azúcar
- 20 gr de leche en polvo
- 280 gr de leche (aproximadamente)
- 26 gr de mantequilla
- 15 gr de levadura de panadería


Preparación:

Pesar todos los ingredientes y verterlos todos, con excepción de la leche, en la cubeta de la amasadora (si amasas a máquina) o en un bol (si amasas a mano). Deshacer la levadura en la harina desgarrándola con las puntas de los dedos.

Poner a funcionar la amasadora con el gancho de amasar a un velocidad baja (o ir calentando las manos porque ¡toca amasar!). Ir añadiendo la leche poco a poco y conforme la vaya absorbiendo la harina. La cantidad de leche de la receta es orientativa y puede variar en función de la capacidad de absorción de la harina. Amasar durante aproximadamente 15 minutos. La masa debe quedar lisa.

Volcar la masa sobre el mármol ligeramente enharinado y dividir la masa en porciones ayudándote de una báscula de cocina. Es importante que las porciones tengan un peso similar para que el tiempo de horneado sea el mismo para todas. Yo las hice de 65-80 gr y me salieron 12 unidades. Al hacer las porciones parecerá que es muy poquita masa, pero no te preocupes, luego aumentará su volumen. Bolear cada una de las porciones y dejar reposar entre 20 y 25 minutos para que la masa se relaje.

Pasado este tiempo darle la forma deseada a cada una de las bolas. En mi caso les di forma de barrita, para ello: aplastar cada una de las bolas y hacer dobleces, como doblando un folio en tres para meterlo en un sobre, cada uno de esos dobleces marcarlo con el canto de la mano. Volver a doblar sobre sí misma la masa, nos habrá quedado como una croqueta grande. Sellar la unión de la masa rodando nuestra "croqueta" sobre el mármol (como haciendo un churro de plastilina). Pasar a la bandeja del horno, con la cicatriz de la unión hacia abajo, dejando espacio entre las barritas porque luego crecerán. Pintar con huevo (opcional) y hacer el greñado (cortes). Dejar reposar durante 45-60 minutos hasta que casi doblen su volumen.

Calentar el horno a 220ºC (en mi caso para la próxima vez a 190-200ºC). Pasado el tiempo de reposo, introducir la bandeja en el horno y hornear durante unos 15-18 minutos. Dejar enfriar sobre una rejilla.


Advertencias y reacciones:

- Esta receta puede provocar reacciones de desconcierto entre los vecinos e incluso irritabilidad si no van a poder comerse los bollos, sólo olerlos.

- Por el contrario, se han descrito frecuentes episodios de ataques de amor en las parejas de las cocineras/panaderas (ya se sabe que a los hombre se les conquista por el estómago).

- Manténgase fuera del alcance de los glotones, pueden acabar con todos los panecillos.

lunes, 9 de mayo de 2011

Caracolas de cabello de ángel

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Pues la cosa sigue yendo de ángeles, después del Angel Food Cake ahora pasamos al cabello de ángel. Este es un dulce facilito, rapidísimo y que queda muy bien para acompañar un cafelito por la tarde. Como la mayoría de recetas, admite muchas variantes: frutos secos, Nutella, mermelada e incluso rellenos salados (sobrasada, paté, quesos... en este caso ¡no las pongáis para acompañar el café!). Yo os propongo esta opción, a ver qué os parece.

Ingredientes:

- 1 plancha de hojaldre rectangular
- azúcar moreno
- cabello de ángel


Preparación:

Precalentar el horno a 220 ºC (si utilizas calor superior e inferior) o a 200 ºC (si utilizas la función de aire caliente).

Extender la plancha de hojaldre utilizando un rodillo. Yo utilicé el hojaldre del Lidl (hace mucha hoja), que viene ya bastante estirado, no obstante le di un estironcito más.

Espolvorear de manera generosa azúcar moreno por toda la superficie del hojaldre y con ayuda del rodillo presionar un poco para que quede incrustado en la masa. Dar la vuelta a la masa y proceder de la misma manera.

Extender por la superficie del hojaldre una capa homogénea de cabello de ángel. Enrollar el hojaldre sobre la parte más estrecha. Cortar rodajas del hojaldre de algo menos de un dedo de ancho (salen alrededor de 20). Colocar sobre la bandeja de horno, dejando espacio entre unas y otras porque luego crecerán.

Hornear durante 10-15 minutos o hasta que queden doraditas. Sacar la bandeja del horno teniendo cuidado de no quemarse al sacarlas de la bandeja, ya que el azúcar derretido de las caracolas quema mucho.

domingo, 24 de abril de 2011

Pan básico

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Últimamente quedo bastante con mi amiga Magda, los viernes desayunamos juntas y nos ponemos al día en nuestras cosas. Ella también tiene un blog (En Esparta también se cocina) con sus recetas y, por tanto, compartimos también la afición por la comida y la cocina. Poco a poco ha ido despertando mi interés por el pan, me ha ido contando sus primeras experiencias con el pan para principiantes (el que no necesita amasado y se cuece en olla de pyrex), sus progresos con otros tipos de pan y sus nuevas experiencias con la masa madre. Me habló de El Foro del Pan y de su promotor, Ibán Yarza, un enamorado del pan tradicional; de la posibilidad de simplificar esos aparentemente complicados amasados (y que a mí particularmente me echaba para atrás) utilizando la sencilla técnica ideada o al menos promovida por Dan Lepard , hasta que llegó un punto en el que yo ¡NECESITABA HACER PAN!



Sí, sí, ¡atención! Porque aquí al igual que en el Checkpoint Charlie del Berlín Oeste se advertía a los que se disponían a cruzar este punto de control que estaban a punto de abandonar una zona segura, os lo advierto, si seguís adentrándoos en este post, visitando los enlaces de referencia y visualizando los videos, os podéis contaminar de este virus nada inofensivo y engancharos a la droga del amasado... Por experiencia propia os lo advierto, ya que yo me pasé toda la semana de "gestación" de mi masa madre soñando con amasar panes. Esto no me había pasado desde que de pequeña me enganché al tetris y me pasaba las noches (mientras dormía) colocando fichas y haciendo lineas. Ya sé que esto no es muy normal, pero engancharse al tetris sí, ¿o no os ha pasado a vosotros? (Por favor, decid que sí)

Bueno, pues si estáis dispuestos a pasar al "lado oscuro" y encontrar un motivo para elaborar vuestro propio pan en casa, aquí lo tenéis de la mano de Iban Yarza:


¿Que no sabéis cómo empezar? Pues en El Foro del Pan podéis encontrar toda la información que necesitéis. Pero si queréis que alguien os lo explique claramente y con imágenes, podéis ver este video del programa Robin Food, que David de Jorge tiene en la ETB, en el que, como no, llevó de invitado panadero al ya citado Iban Yarza. En él elabora un pan básico explicando todos los pasos, empezando por un repasito a la masa madre, pero para que comprendáis la simplicidad en la elaboración de la misma os recomiendo que veáis este video.

Pues nada, ya sólo me falta poneros la receta.


Ingredientes:

- 200 gr de masa madre
- 475 gr de harina de fuerza (yo utilicé del Mercadona)
- 25 gr de harina integral de centeno (Rincón del Segura)
- 300 gr de agua
- 10 gr de sal

Preparación (así lo hice yo):

Yo empecé a preparar la masa por la noche. En un bol puse todos los ingrediente y los mezclé, primero con una cuchara, luego con las manos. Siguiendo la técnica de amasado de Dan Lepard que Iban Yarza explica en el programa Robin Food (el enlace lo tenéis más arriba), hice cuatro amasados cortos de 15 segundos en la encimera (untada con aceite la primera vez, pero las demás con agua porque me parecía que la masa estaba un poco seca). Después la dejé reposar media hora, tras la cual hice un plegado de la masa (para crear tensión) y la guardé en el frigorífico tapada la fuente con un film transparente hasta la mañana siguiente.

Por la mañana en cuanto me levanté saqué la masa del frigorífico y la dejé que se pusiera a temperatura ambiente durante una hora aproximadamente. Le di forma al pan y lo dejé reposar en un paño bien enharinado durante unas dos horas y media o tres.

Calenté el horno a 250ºC con la bandeja del horno dentro y metiendo en la base del horno una fuente con agua en el interior para crear vapor y, por tanto, formar corteza. Una vez caliente metí mi hogaza sobre papel de hornear en la bandeja del horno. Los primeros 10-15 minutos pulvericé agua sobre la superficie del pan y las paredes del horno (de nuevo para crear vapor), después fui bajando el horno cada 10 minutos unos 10ºC. Lo horneé unos 50 minutos y después lo dejé enfriar sobre la rejilla.

Aunque tengo aún mucho que aprender y mejorar(corteza más recia, miga mejorable...), la verdad es que fue una bonita experiencia que ya he empezado a repetir. Seguiré informando.

domingo, 17 de abril de 2011

Angel Food Cake

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Llevaba bastante tiempo queriendo hacer este bizcocho. Lo descubrí en un libro que mi hermana me regaló ("Backen") que, aunque está escrito en alemán, tiene recetas de repostería y panadería de un montón de paises. Me llamó la atención por el aspecto esponjoso del mismo y porque no tenía yemas, perfecto para quien tenga el colesterol alto. Ignoraba totalmente que este bizcocho ha generado un nuevo fenómeno fan detrás de él, apadrinado o, mejor dicho, amadrinado por Bea, quien ha conseguido implantar en España a través de sus cientos de seguidores la repostería anglosajona entre otras.

No sé ni siquiera si tiene sentido reproducir aquí una receta cuya explicación está optimizada al máximo en su blog. Creo que no, y por eso y por respeto a su trabajo prefiero dejar el enlace a su tutorial sobre cómo elaborar un Angel Food Cake.




Simplemente os dejo algunas imágenes del que yo he elaborado y algunas recomendaciones:
- La primera y principal: NO UTILICÉIS EL EXTRACTO DE ALMENDRA, ni siquiera en menor cantidad, o estaréis masticando almendra artificial todo el rato. Es mejor aromatizarlo de manera natural. Yo la próxima vez utilizaré chocolate, ralladura de naranja o de limón, o cualquier otro aroma natural que se me ocurra.
- Una de las principales dificultades para elaborar este bizcocho es que es necesario utilizar un molde especial: de aluminio para que se pegue, con patitas para que al enfriarlo boca abajo circule el aire. Una de mis cuñadas, que es la caña cuando se propone algo, encontró una página web inglesa donde comprarlo y a un precio estupendo (algo más de 5 euros al cambio), aunque con los gastos de envío, que aumentan conforme aumenta el peso del pedido, casi se duplica el precio. La web es http://www.bakingfrenzy.com. Ya de camino aprovechamos para comprar algunos moldes para magdalenas o muffins monííííísimos.

Pues nada, ánimo y manos a la obra.

martes, 29 de marzo de 2011

Pudin con frutas

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Hace unos días tuve un accidente culinario (nada grave, ya veréis), de esos que sabes que van a pasar pero que a pesar de todo no evitas y te pasa. Me explico: estuve preparando una receta de plum cake que hacía tiempo que tenía ganas de hacer, entre otras cosas, para gastar las frutas escarchadas que aún me quedaban del Roscón de Reyes (que algún día de éstos me animaré a subir). El caso es que se me hizo tarde y al final me puse a prepararlo casi a la hora de cenar.

Mientras cenábamos y veíamos una serie se estuvo horneando, pero cuando sonó el avisador aún estaba muy crudo. ¡No pasa nada!: diez minutos más. Pasados estos diez minutos, con interrupción de la serie, quitarme la mantita del sofá, ponerme las zapatillas, salir corriendo porque el avisador no paraba de pitar... ¡aún estaba crudo! Grrrr..., bueno, ocho minutos más. Pasados estos ocho minutos y el trajín de serie, mantita, zapatillas y corretada... ¿lo sabéis, no? ¡¡Estaba crudo!! En la receta se explicaba que si quedaba un poco crudo por la parte superior se dejara unos minutillos más con el gratinador conectado. Pues nada, que encendí el gratinador y me fui a ver los cinco minutos de capítulo que quedaban, inquieta eso sí, porque sabía que lo que estaba haciendo me conducía directa al desastre... Cuando llegué a la cocina no sabía si estaba en Londres, por la neblina que allí flotaba, o en el infierno, porque ni pobre plum cake estaba no chamuscado (eso es ser muy optimista) sino ¡carbonizado!, eso sí, sólo en la superficie. No pongo ninguna foto porque luego podría ser utilizada en mi contra, es como los hijos poco agraciados que no se quieren enseñar. El caso es que estuvimos comiendo plum cake (quitándole la parte de arriba, claro) durante los días siguientes, pero el final preferí reciclarlo y lo convertí en este pudin. De éste si que os enseño fotos. Es guapo, ¿verdad?

Por cierto, ¿qué os parece el cambio de imagen del blog? Es obra de mi marido, que es superapañado y que anda investigando cómo mejorar la imagen y utilidad del blog. Muchas gracias, guapetón.

Y dicho esto, vamos al ajo...


Ingredientes:

- 4 huevos
- 1/2 litro de leche entera
- 8 cucharadas de azúcar
- un trozo de canela en rama
- cáscara de medio limón (sólo la parte amarilla)
- restos de bizcocho, magdalenas o incluso de plum cake (sólo la parte no chamuscada)
- caramelo líquido


Preparación:

Poner la leche en un cazo junto con la cáscara de limón y la canela, y cocer a fuego medio para que la leche tome bien el aroma de éstos. Cuando rompa a hervir, añadir el azúcar y mover bien para que ésta se disuelva. Colar y reservar.

En un bol grande batir bien los huevos y sobre éstos verter la leche colada sin parar de mover (para que no se formen pequeños cuajos de huevo).

Cubrir de caramelo líquido (casero o comprado) el fondo de la flanera, fuente o molde donde se vaya a cocer el pudin. Sobre éste colocar el bizcocho o dulce que se vaya a reciclar cortado en pequeños dados. En este caso, al utilizar los restos del cake que ya tenía frutas escarchadas no le añadí más frutas, pero se puede preparar alternando capas de bizcocho y de frutas en almíbar. Sobre esto verter la mezcla de leche y huevo y dejar que el bizcocho empape bien.

Cocer el pudin al baño maría en el horno, cacerola o como acostumbréis a hacerlo normalmente. En mi caso utilicé la Chef 2000TI, con la opción de Cocción/Horno durante 12 minutos. Comprobar que el pudin está cocido pinchándolo con un palillo de madera, si sale limpio estará cocido. Dejar enfriar y desmoldar.


Consejos:

- Este es otro de esos postres que van ganando con los días, así que preparadlo al menos con un día de antelación.

- Esta misma idea de pudin se puede ir variando: sobre la receta de flan incorporar otros ingredientes que aromaticen la leche, otros tipos de bollería o dulces, frutas e incluso frutos secos.

- No es conveniente que el bizcocho que utilicemos supere un tercio o como mucho la mitad del volumen de la leche, ya que al empaparse engordará y puede pasar como en el chiste de las magdalenas y se beban la leche, quedando así demasiado denso.

- Se puede servir acompañado de nata montada, pero no le hace falta, así está buenísimo.